Duelo por la pérdida de un hijo

Aprobado por la Junta Editorial de Lineagotica, 03/2018

Ningún padre está preparado para la muerte de un hijo. Se supone que los padres no viven más que sus hijos. Es importante recordar que el tamaño de su pérdida no lo determina la edad del hijo que perdió. La pérdida de un hijo es muy dolorosa en cualquier edad.

  • Los padres con hijos jóvenes están involucrados de forma íntima en sus vidas diarias. La muerte cambia todos los aspectos de la vida familiar y suele dejar un vacío enorme.

  • La muerte de un hijo más grande o adolescente es difícil porque los niños de esta edad comienzan a alcanzar su potencial y volverse personas independientes.

  • Cuando fallece un hijo adulto, no solo pierde a un hijo, sino a un amigo cercano, un enlace a sus nietos, y una fuente irremplazable de apoyo práctico y emocional.

También podrá encontrarse en duelo por las esperanzas y los sueños que tenía para su hijo, el potencial que nunca se logrará y las experiencias que nunca compartirá. Si perdió a su único hijo, también puede sentir una pérdida de su identidad como padre y tal vez de la posibilidad de tener nietos. El dolor de estas pérdidas siempre será parte de usted. Pero, con el tiempo, la mayoría de los padres hallan una forma de avanzar y vuelven a sentir felicidad y a encontrar un significado en la vida.

Reacciones frecuentes del duelo

Las reacciones del duelo después de la muerte de un hijo son similares a las de otras pérdidas. Pero suelen durar más y ser más intensas. Puede experimentar las siguientes reacciones de duelo:

  • Trauma intenso, confusión, rechazo y negación, incluso si la muerte de su hijo era esperada

  • Tristeza y desesperanza abrumadora, a tal punto que enfrentar algunas tareas diarias o incluso salir de la cama puede parecer imposible

  • Culpa extrema o sentimiento de que falló como protector de su hijo y que podría haber hecho algo diferente

  • Enojo intenso y sentimientos de amargura e injusticia por una vida no realizada

  • Temor o miedo de estar solo y sobreprotección de sus hijos vivos

  • Resentimiento hacia los padres con hijos sanos

  • Sentir que la vida no tiene sentido y desear que lo liberen de su dolor o unirse a su hijo

  • Cuestionar o perder la fe o creencias espirituales

  • Soñar con su hijo o sentir su presencia cerca

  • Soledad y aislamiento intenso, incluso cuando se encuentra rodeado de gente, y sentir que nadie puede comprender realmente lo que siente

Aunque el duelo siempre es muy duro cuando fallece un hijo, a algunos padres les resulta más difícil todavía. Incluso con el paso del tiempo, su duelo sigue siendo intenso y sienten que es imposible volver a tener una vida normal. Algunos padres pueden pensar en dañarse a ellos mismos para escapar del dolor. Si experimenta estos sentimientos, hable con un profesional, como un médico o un terapeuta de inmediato. Puede buscar ayuda para superar este duelo intenso.

Duración de las reacciones del duelo

Algunas personas esperan que el duelo termine en un momento específico, como en un año. Pero esto no es así. El duelo inicial fuerte e intenso que siente no persistirá. Los períodos de duelo intenso suelen aparecer y desaparecer durante 18 meses o más. Con el tiempo, su duelo puede volver en olas que se vuelven gradualmente menos intensas y menos frecuentes. Pero seguramente siempre tendrá sentimientos de tristeza y pérdida.

Incluso años después de la muerte de su hijo, los eventos y logros importantes de otros niños pueden provocar el duelo. Los días importantes, como graduaciones, bodas, o el primer día de clases son algunos disparadores frecuentes. En estas ocasiones, puede que piense la edad que tendría su hijo o cómo se vería o qué estaría haciendo si estuviera vivo.

Diferentes formas de duelo de los padres

Los padres pueden atravesar el duelo de diferentes formas, según su género y el papel diario en la vida de su hijo. Un padre puede sentir que hablar lo ayuda, mientras que el otro puede necesitar tiempo en silencio para pasar el duelo solo. Las expectativas culturales y las diferencias de los papeles también afectan el duelo de los padres. Se suele esperar que los hombres controlen más sus emociones, que sean fuertes y estén a cargo de la familia. Se puede esperar que las mujeres lloren de forma abierta y que quieran hablar de su duelo.

Si usted es un padre que trabaja, puede que se involucre más en el trabajo para escapar de la tristeza y de los recuerdos diarios en su casa. Un padre que se queda en su casa puede estar rodeado constantemente de recuerdos y puede sentir una falta de propósito ahora que su trabajo como cuidador terminó de forma abrupta. Esto sucede especialmente en un padre que cuidó a su hijo con cáncer por meses o años.

Las diferencias en el duelo pueden traer dificultades en la relación cuando los padres necesitan más el apoyo del otro. Un padre puede creer que el otro no está atravesando el duelo de forma correcta o que la falta de un duelo abierto significa que amaba menos a su hijo. Hable de forma abierta sobre su duelo con su pareja. Trabajen para entender y aceptar la forma de afrontar el duelo de cada uno.

Ayudar a los hermanos en duelo

Los padres son el foco de atención cuando fallece un hijo y el duelo de los hermanos suele pasarse por alto. La muerte de un hermano es una pérdida enorme para un niño. Pierden un familiar, un confidente y un amigo de toda la vida.

Cuando su hijo desarrolló el cáncer, seguramente se enfocó por completo en las necesidades de su hijo enfermo. Ahora puede estar abrumado por su propio duelo. Sus hijos vivos pueden malinterpretar su duelo como mensaje de que ellos no tienen tanto valor como su hermano que falleció.

Puede ayudar a sus hijos en estos momentos de duelo de diferentes formas:

  • Hacer que el duelo sea una experiencia compartida en la familia. Incluir a sus hijos en las charlas sobre los planes de homenaje.

  • Pasar todo el tiempo que pueda con sus hijos y hablar sobre su hermano o jugar juntos.

  • Asegurarse de que sus hijos entiendan que no son responsables por la muerte de su hermano, y ayudarlos a liberarse de la culpa y remordimientos.

  • Nunca compare a los hermanos con su hijo que falleció. Asegurarse de que su hijo sepa que no espera que “rellene” el espacio de su hijo fallecido.

  • Establecer límites razonables de comportamiento. Pero intente no ser ni muy sobreprotector ni demasiado permisivo. Es normal proteger demasiado a los hijos vivos.

  • Pídale a un amigo o familiar cercano que pase más tiempo con los hermanos si su propio duelo no le permite darles la atención que necesitan.

Obtenga más información sobre cómo ayudar a un niño o adolescente que está en duelo y cómo sobrellevar la pérdida de un hermano con cáncer.

Ayudarse a usted mismo en el duelo

Por más que duela, es natural y normal pasar por el duelo. Las siguientes sugerencias le pueden resultar de ayuda para atravesar el duelo:

  • Hablar de forma frecuente sobre su hijo y decir su nombre.

  • Pedirle ayuda a familiares y amigos para el trabajo del hogar, diligencias y cuidados de los otros niños. Esto le brindará un tiempo importante para pensar, recordar y atravesar el duelo.

  • Tómese su tiempo para decidir qué hacer con las pertenencias de su hijo. No se apure en empacar la habitación de su hijo ni regalar juguetes y ropa.

  • Prepárese desde antes de responder a preguntas difíciles como, "¿Cuántos hijos tiene?" o comentarios como, "Al menos tiene otros hijos." Recuerde que las personas no lo quieren herir, simplemente no saben qué decir.

  • Prepare cómo quiere pasar los días significativos, como el cumpleaños de su hijo o el aniversario de la muerte de su hijo. Puede pasar el día mirando fotos y compartiendo recuerdos o comenzar una tradición familiar, como plantar flores.

  • Debido a la intensidad y el aislamiento del duelo parental, a los padres les puede resultar beneficioso ir a un grupo de apoyo para compartir sus experiencias con otros padres que entienden su duelo y pueden ofrecerles esperanzas.

Obtenga más información sobre las estrategias de superación para el momento de duelo.

Encontrarle un sentido a la vida

Debería esperar que nunca va a “superar” verdaderamente la muerte de su hijo. Pero aprenderá a vivir con la pérdida y formará parte de su identidad. La muerte de su hijo puede hacerle replantear sus prioridades y el sentido de la vida. Parece imposible, pero puede volver a encontrar la felicidad y un propósito en la vida.

Para algunos padres, un paso importante es crear un legado para su hijo. Puede elegir honrar a su hijo al ofrecerse como voluntario en un hospital local o en una organización de apoyo contra el cáncer. O puede trabajar para apoyar los intereses que tenía su hijo, crear un fondo conmemorativo o plantar árboles en recuerdo de su hijo. Es importante recordar que volver a encontrarse con la vida y disfrutar nuevas experiencias no es serle desleal a su hijo.

Cada uno de sus hijos le cambia la vida. Le enseñan nuevas formas de amar, nuevas fuentes de alegría y nuevas maneras de ver el mundo. Una parte del legado de un niño es que los cambios que traen a su familia siguen después de su muerte. Los recuerdos de momentos alegres con su hijo y el amor que compartió seguirán estando presentes y siempre formarán parte de usted.

Recursos relacionados

Entender el duelo y la pérdida

Grupos de apoyo

Marcar la diferencia (en inglés)