Efectos secundarios de la cirugía

Aprobado por la Junta Editorial de Lineagotica, 06/2018

La cirugía oncológica, al igual que los tratamientos para el cáncer, tiene beneficios, riesgos y efectos secundarios. Los tipos y la intensidad de los efectos secundarios varían entre una persona y otra en función de diversos factores:

  • El tipo y la ubicación del cáncer.

  • El tipo de cirugía.

  • Otros tratamientos que se reciben antes de la cirugía, como la quimioterapia.

  • El estado de salud general de la persona.

Antes de aceptar someterse a cirugía, recibirá información sobre los riesgos y beneficios. También aprenderá acerca de los posibles efectos secundarios.

En la actualidad, muchas personas pueden someterse a cirugías menos invasivas que en el pasado. Esto significa que los efectos secundarios de la cirugía son, con frecuencia, más leves y que las personas suelen recuperarse más rápidamente. Asimismo, los médicos pueden disminuir de mejor manera el dolor y otros efectos secundarios físicos de la cirugía.

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento para el cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario de la cirugía que pueda experimentar. Esto incluye todo efecto secundario nuevo o un cambio en los efectos secundarios.

Efectos secundarios frecuentes de la cirugía oncológica

Dolor. Es frecuente sentir cierto dolor después de una cirugía. La magnitud y el lugar del dolor dependen de muchos factores, incluidos los siguientes:

  • El lugar del cuerpo en el que se le practicó la cirugía

  • El tamaño de la incisión o el corte quirúrgico

  • La cantidad de tejido que se extirpó

  • Si sentía dolor antes de la cirugía

El dolor después de la cirugía disminuye gradualmente a medida que el cuerpo se recupera. Mientras tanto, el médico puede darle analgésicos para reducir las molestias.

Fatiga. Muchas personas se sienten muy cansadas después de una cirugía mayor, en especial, cuando involucra el abdomen o el tórax. Las siguientes son algunas de las causas de fatiga debido a la cirugía:

  • Anestesia

  • El consumo de energía por parte del cuerpo para ayudar en el proceso de curación

  • El grado de nutrición de la persona

  • Pérdida del apetito después de la cirugía

  • El estrés de la cirugía

Normalmente, la fatiga desaparece en forma gradual, aproximadamente de 2 a 4 semanas después de la cirugía.

Pérdida del apetito. Es muy frecuente tener poco apetito después de una cirugía, especialmente cuando las personas reciben anestesia general. Esto puede estar asociado con una pérdida de peso temporal. La mayoría de las personas recuperan el apetito y vuelven a su peso normal a medida que desaparecen los efectos de la cirugía.

Hinchazón alrededor del lugar de la cirugía. Es natural experimentar cierta hinchazón después de una cirugía. Un corte quirúrgico en la piel es una forma de lesión al cuerpo. La respuesta natural del cuerpo a una lesión es la inflamación, que provoca hinchazón. A medida que se produce la curación después de la cirugía, normalmente, la hinchazón desaparece.

Drenaje del lugar de la cirugía. En ocasiones, el líquido que se acumula en el lugar de la cirugía drena a través de la herida quirúrgica. Los signos de infección incluyen drenaje que huele mal, fiebre y enrojecimiento alrededor de la herida. Si desarrolla signos de infección, comuníquese con el consultorio del cirujano. Para obtener más información sobre las infecciones consulte a continuación.

Hematoma alrededor del lugar de la cirugía. Después de cualquier incisión quirúrgica, puede haber derrame de sangre de los pequeños vasos sanguíneos debajo de la piel. Esto puede causar un hematoma, que es un suceso frecuente después de una cirugía. Pero si presenta hinchazón significativa junto con hematomas, comuníquese con el consultorio del cirujano.

Entumecimiento. Es frecuente presentar cierto entumecimiento en el lugar de la incisión. Esto se debe a que se cortan nervios de la piel durante la cirugía. Si bien el entumecimiento en general no les causa ningún problema a las personas, suele durar mucho tiempo.

Sangrado. Durante la cirugía, las personas normalmente pierden algo de sangre. Sin embargo, suele ser muy poca sangre y esto no afecta las funciones normales del cuerpo. En ocasiones, las personas pueden perder una cantidad mayor de sangre, según la cirugía. En estas situaciones, el equipo quirúrgico dispondrá de sangre en caso de que se deba hacer una transfusión.

Después de la cirugía, es posible que presente algo de sangrado de la herida. Si esto sucede, cúbrala con un vendaje limpio y seco y comuníquese con el consultorio del cirujano. Si hay mucha sangre, aplique presión hasta que pueda ir al consultorio del cirujano o la sala de emergencias local.

Infección. Puede producirse una infección en el lugar de la incisión, pero también en cualquier parte del cuerpo. Los cirujanos tienen mucho cuidado de reducir el riesgo de infección durante una operación. Después de la cirugía, el equipo de atención médica le enseñará cómo prevenir las infecciones durante la recuperación. Los signos de infección en una incisión quirúrgica son los siguientes:

  • Enrojecimiento

  • Calor

  • Más dolor

  • Drenaje de la herida

Si presenta alguno de estos signos, comuníquese con su equipo de atención quirúrgica. Por lo general, los antibióticos funcionan bien para tratar la mayoría de las infecciones. Pero algunas infecciones forman un absceso. Se trata de una cavidad cerrada en la piel que está llena de líquido o pus. Generalmente, un médico debe drenar el absceso. Los antibióticos no son muy efectivos para un absceso porque quizás no logren llegar a la infección.

Linfedema. El linfedema es un efecto secundario frecuente que puede presentarse después de que se extirpan los ganglios linfáticos. Este tipo de cirugía se denomina “vaciamiento de los ganglios linfáticos”. Los ganglios linfáticos son órganos minúsculos con forma de guisante que ayudan a combatir las infecciones. Combaten las bacterias y otras sustancias perjudiciales del líquido linfático. El líquido linfático es un líquido incoloro que contiene glóbulos blancos que circula por la mayoría de los tejidos del cuerpo.

En ocasiones, cuando los ganglios linfáticos se extirpan, se acumula líquido linfático en los tejidos circundantes y no puede volver a drenarse. Esto provoca la hinchazón conocida como “linfedema”. El linfedema provoca molestias y tensión en el área hinchada. También puede limitar el movimiento y la función del área, como un brazo o una pierna. Es posible que necesite una terapia específica para controlar este efecto secundario.

Consulte al equipo de atención quirúrgica sobre el riesgo de sufrir linfedema antes de la extracción de los ganglios linfáticos. Si se trata de un posible efecto secundario, sería conveniente que pida a su equipo de atención médica que le recomiende un terapeuta especialista en linfedema certificado (certified lymphedema therapist, CLT). Un CLT es un profesional médico que se especializa en tratar el linfedema.

Disfunción de los órganos. La cirugía en ciertas áreas del cuerpo, como el abdomen o el tórax, puede ocasionar problemas temporales con los órganos cercanos. Por ejemplo, cuando se realiza una cirugía en el abdomen, el intestino puede quedar paralizado durante poco tiempo. Esto significa que no permitirá que los alimentos, líquidos y gases pasen a través de los intestinos. Esto se denomina íleo u obstrucción intestinal. Puede provocar náuseas y vómitos, calambres en el estómago y distensión abdominal hasta que el intestino comience a funcionar nuevamente. La disfunción de los órganos después de la cirugía generalmente desaparece a medida que el paciente se cura.

Otras inquietudes después de la cirugía oncológica

Inquietudes alimentarias. Durante la recuperación, el cuerpo necesita más calorías y proteínas para curarse. Algunas personas podrían tener dificultad para consumir los alimentos habituales. Esto suele depender del lugar en donde se haya realizado la cirugía. Por ejemplo, la extracción de cualquier parte de la boca, la garganta, el estómago, el intestino delgado, el colon o el recto puede provocar los siguientes problemas:

  • Pérdida del apetito.

  • Limitación de la capacidad del organismo para absorber nutrientes.

  • Problemas después de comer, como gases, calambres o estreñimiento.

  • Dificultad para masticar o tragar alimentos.

  • Reducción de la capacidad de absorber ciertas vitaminas, especialmente después de una cirugía de estómago. Normalmente, los médicos indican suplementos vitamínicos para ayudar. Algunos suplementos vitamínicos se pueden administrar solo mediante inyección.

Obtenga más información acerca de recomendaciones sobre nutrición durante el tratamiento contra el cáncer y después de este.

Imagen corporal. La cirugía oncológica puede cambiar la manera en que el cuerpo se ve, se siente y funciona. Esto puede afectar su imagen corporal. La imagen corporal también puede verse afectada si la persona no logró el resultado que esperaba después de la cirugía. Por ejemplo, durante la cirugía, el cirujano podría determinar que es necesaria una cirugía más exhaustiva. Posteriormente, las personas podrían tener problemas para lidiar con dicho cambio.

Algunas personas se pueden sentir inseguras acerca de los cambios y tener dificultades con su imagen personal (en inglés). Es tan importante tratar los efectos secundarios emocionales (en inglés) de la cirugía oncológica como los efectos secundarios físicos. Antes de la cirugía oncológica:

  • Hable con su equipo de atención médica acerca de los efectos que la cirugía tendrá en su aspecto y en sus capacidades.

  • Pregunte por opciones de cirugías reconstructivas o prótesis.

  • Pregunte por situaciones que podrían surgir durante la cirugía y que llevarían a un resultado diferente.

  • Considere hablar con un consejero (en inglés) que puede ayudarle a manejar estos cambios en el cuerpo.

  • Únase a un grupo de apoyo de otras personas en situaciones similares.

Sexualidad y reproducción

Ciertos tipos de cirugías pueden afectar la salud sexual y reproductiva.

  • Fecundidad. Antes de la cirugía, hable con su equipo de atención médica sobre cómo esta puede afectar su fecundidad. La fecundidad es la capacidad de una mujer para concebir un hijo o mantener un embarazo y la capacidad de un hombre para engendrar un hijo. Obtenga más información acerca de las inquietudes sobre fecundidad y opciones para preservar la fecundidad para las mujeres y para los hombres.

  • Efectos secundarios sexuales. Según el lugar de la cirugía, los hombres y las mujeres pueden experimentar efectos secundarios sexuales. Por ejemplo, una cirugía de cáncer de próstata, cáncer de vejiga, cáncer colorrectal u otros tipos de cáncer puede provocar cambios en el deseo sexual, la producción de semen o la capacidad para tener una erección o eyacular. Algunos procedimientos quirúrgicos ginecológicos pueden causar dolor o sequedad vaginal.

  • Otros efectos secundarios. Muchos hombres y mujeres experimentan una gran variedad de sentimientos después de las cirugías que pueden afectar el deseo sexual y la intimidad. Es importante que analice con su equipo de atención médica los síntomas que experimente. Hay varias opciones disponibles para ayudarle a manejar los problemas sexuales ocasionados por el cáncer y su tratamiento.

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