Cáncer de próstata: Factores de riesgo y prevención

Aprobado por la Junta Editorial de Lineagotica, 03/2018

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo a menudo influyen en la probabilidad de desarrollar cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa ni en sí mismos. Algunas personas con varios factores de riesgo conocidos nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos desarrollan cáncer. Conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones de estilo de vida y atención médica.

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata:

  • Edad. El riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años. Más del 80 % de los casos de cáncer de próstata se diagnostican en hombres de 65 años o más. Los pacientes de edad avanzada que reciben un diagnóstico de cáncer de próstata pueden enfrentar desafíos únicos, especialmente en relación con el tratamiento del cáncer. Para obtener más información, visite la sección sobre envejecimiento y cáncer de Lineagotica.

  • Raza/origen étnico. Los hombres de raza negra presentan un mayor riesgo de cáncer de próstata que los de raza blanca. También tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata a una edad más temprana y de tener tumores más agresivos, de crecimiento rápido. Se desconocen los motivos exactos de estas diferencias, los cuales pueden estar vinculados con factores genéticos, socioeconómicos o de otros tipos. Los hombres hispanos tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata y de morir por la enfermedad que los hombres no hispanos.

    El cáncer de próstata se produce con más frecuencia en América del Norte y el norte de Europa. También parece que el cáncer de próstata está aumentando entre los hombres asiáticos que viven en áreas urbanizadas, como Hong Kong, Singapur, y ciudades de América del Norte y de Europa, particularmente, entre aquellos que llevan un estilo de vida con menos actividad física y una dieta menos saludable.

  • Antecedentes familiares. El cáncer de próstata que se hereda en una familia, denominado cáncer de próstata familiar, ocurre aproximadamente el 20 % de las veces. Este tipo de cáncer de próstata se desarrolla debido a una combinación de genes compartidos y factores ambientales o del estilo de vida compartidos.

    El cáncer de próstata hereditario, lo que significa que el cáncer se hereda de un pariente, es raro y representa alrededor del 5 % de todos los casos. El cáncer de próstata hereditario se produce cuando los cambios en los genes o las mutaciones se transmiten dentro de una familia de una generación a otra. Puede sospecharse la presencia de cáncer de próstata hereditario si los antecedentes familiares de un hombre incluyen alguna de las siguientes características:

    • Tres o más parientes en primer grado con cáncer de próstata.

    • Cáncer de próstata en 3 generaciones del mismo lado de la familia.

    • Dos o más parientes cercanos, como un padre, un hermano, un hijo, un abuelo, un tío o un sobrino, del mismo lado de la familia a quienes se les haya diagnosticado cáncer de próstata antes de los 55 años.

    Si un hombre tiene un pariente en primer grado —es decir, un padre, un hermano o un hijo— con cáncer de próstata, su riesgo de desarrollar cáncer de próstata es de 2 a 3 veces mayor que el riesgo promedio. Este riesgo aumenta aún más con la cantidad de parientes con diagnóstico de cáncer de próstata.

  • Síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario (hereditary breast and ovarian cancer, HBOC). El HBOC (en inglés) está asociado con mutaciones de reparación del ADN en los genes BRCA1 y/o BRCA2. La sigla BRCA corresponde a “cáncer de mama” (BReast CAncer). El HBOC está asociado, con más frecuencia, con un mayor riesgo de cáncer de mama y de ovario en mujeres. Sin embargo, los hombres con HBOC también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama (en inglés) y una forma más agresiva de cáncer de próstata. Se considera que las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 provocan solo un pequeño porcentaje de los casos de cáncer de próstata familiar. Los hombres que presentan mutaciones de los genes BRCA1 o BRCA2 deben considerar la posibilidad de realizarse exámenes de detección a una edad más joven. Los análisis genéticos pueden solo ser adecuados en el caso de las familias con cáncer de próstata que también tengan HBOC. Si esto le preocupa en función de sus propios antecedentes familiares, consulte a un asesor genético o a un médico para obtener más información.

  • Otros cambios genéticos. Otros genes que pueden conllevar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata incluyen HPC1, HPC2, HPCX y CAPB, ATM y FANCA. Sin embargo, se ha demostrado directamente que ninguno de ellos provoca cáncer de próstata o son específicos de esta enfermedad. Se encuentran en curso investigaciones para identificar genes asociados con un mayor riesgo de cáncer de próstata, y los investigadores están constantemente obteniendo más información acerca de cómo los cambios genéticos específicos pueden influir en el desarrollo del cáncer de próstata. En la actualidad, no hay ninguna prueba genética disponible para determinar la probabilidad de un hombre de desarrollar cáncer de próstata.

  • Exposición al agente naranja. El Departamento de Asuntos de Veteranos de los EE. UU. define el cáncer de próstata como una enfermedad asociada con la exposición al agente naranja, una sustancia química usada en la Guerra de Vietnam. Si usted es un veterano que puede haber estado expuesto al agente naranja, hable con su médico en el sistema de Asuntos de Veteranos (Veteran Affairs, VA). Conozca más sobre el vínculo con el agente naranja en el sitio web del Departamento de Asuntos de Veteranos (en inglés).

  • Hábitos alimenticios. Ningún estudio ha comprobado que la alimentación y la nutrición puedan causar o prevenir, en forma directa, el desarrollo del cáncer de próstata. Sin embargo, muchos estudios que analizan las relaciones entre determinadas conductas alimenticias y el cáncer indican que quizás exista un vínculo. Por ejemplo, la obesidad está asociada como muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer de próstata; por ello, se recomienda una dieta sana para evitar aumentar de peso (vea “Cambios en la alimentación” más adelante).

Prevención

Diferentes factores producen distintos tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo. Hable con su médico para obtener más información sobre su riesgo personal de presentar cáncer.

Quimioprevención

Una clase de fármacos denominada inhibidores de la 5 alfa-reductasa (5-alpha-reductase inhibitor, 5 ARI), que incluye la dutasterida (Avodart) y la finasterida (Proscar), a menudo se usan para tratar la BPH. Estos también pueden reducir el riesgo de un hombre de desarrollar cáncer de próstata. Si bien algunos ensayos clínicos anteriores insinuaron que los 5-ARI estaban vinculados a cánceres de próstata más agresivos, nuevos estudios han sugerido que eso no es cierto. Curiosamente, de acuerdo con los resultados de un estudio de seguimiento a largo plazo que se publicó en 2013, el 78 % de los hombres que tomaban finasterida o un placebo aún estaban vivos 15 años más tarde. Estos resultados sugieren que tomar finasterida no disminuye el riesgo de muerte en los hombres con cáncer de próstata. Este tema sigue siendo controvertido, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. no ha aprobado estos fármacos para la prevención del cáncer de próstata. Sin embargo, un 5-ARI está aprobado por la FDA para el tratamiento de los síntomas de las vías urinarias inferiores asociados con la BPH. Debido a que la decisión de tomar un 5-ARI es diferente en el caso de cada paciente, todo hombre que considere tomar esta clase de medicamentos debe analizar los posibles beneficios y efectos secundarios con su médico.

Cambios en la alimentación

En este momento no hay suficiente información para realizar recomendaciones claras sobre el papel exacto que juegan las conductas alimenticias en el cáncer de próstata. Puede que sea necesario hacer cambios en la alimentación muchos años antes en la vida de un hombre para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Aquí encontrará un breve resumen de la investigación actual:

  • Consumir regularmente alimentos con alto contenido de grasas, en especial grasa animal, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata. No obstante, ningún estudio prospectivo, es decir, aquellos estudios que analizan a los hombres que reciben dietas con alto contenido de grasa o bajo contenido de grasa y luego miden el total de hombres en cada grupo al que se le diagnostica cáncer de próstata, ha demostrado aún que las dietas con alto contenido de grasa animal aumentan el riesgo de padecer de cáncer de próstata.

  • Una alimentación con alto contenido de verduras, frutas y legumbres, como guisantes y frijoles, puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Se desconoce cuáles son los nutrientes directamente responsables. Aunque se ha demostrado que el licopeno, el nutriente que se encuentra en los tomates y otras verduras, está asociado con un riesgo más bajo de cáncer de próstata, los datos obtenidos hasta el momento no han demostrado que exista una relación.

  • Actualmente, en ensayos clínicos, se ha demostrado en forma concluyente que ninguna vitamina, mineral ni otro suplemento específico previene el cáncer de próstata. Algunos de ellos, que incluyen la vitamina D, la vitamina E y el selenio, incluso pueden ser perjudiciales para algunos hombres. Los hombres deben hablar con sus médicos antes de tomar cualquier suplemento para prevenir el cáncer de próstata.

  • Realizar cambios específicos en las conductas alimenticias podría no detener ni reducir el desarrollo del cáncer de próstata. Es posible que dichos cambios debieran hacerse mucho antes en la vida para tener un efecto.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Esta explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.