Compartir responsabilidades

Aprobado por la Junta Editorial de Lineagotica, 08/2017

Cuidar a una persona con cáncer suele unir a las familias. El hecho de cuidar al paciente puede ayudar a sus integrantes a apoyarse mutuamente. Sin embargo, las presiones del cuidado del paciente también pueden reavivar viejos conflictos familiares o crear conflictos nuevos. Estos conflictos pueden dificultar el trabajo conjunto de los familiares.

Las familias que expresan sus sentimientos de manera saludable y trabajan en conjunto pueden resolver problemas relacionados con el cuidado del paciente con mayor facilidad. Las familias en las que los miembros resuelven los problemas solos y tienden a no estar de acuerdo pueden tener más dificultades para sobrellevarlos. Es importante que las familias comprendan cómo reaccionan ante acontecimientos estresantes y hablen al respecto.

Posibles problemas

Las posibles fuentes de conflicto entre las familias incluyen:

Reparto desigual de las tareas de cuidado. Suele suceder que un miembro de la familia se pone a la cabeza de la atención de la persona con cáncer. Maneja la mayoría de las tareas de cuidado del paciente solo. Esto puede hacer que el cuidador sienta estrés, frustración y resentimiento. Además, es posible que otros miembros de la familia sientan que los dejan afuera.

Desacuerdos en las decisiones sobre el cuidado del paciente. Puede haber diferentes opiniones entre los miembros de la familia acerca de decisiones económicas, médicas y del cuidado diario.

Diferencias en la forma de enfrentar los desafíos. Los miembros de la familia pueden reaccionar de distintas maneras en relación con sus responsabilidades en el cuidado del enfermo y pueden tener distintas maneras de sobrellevar sus sentimientos.

Recaer en antiguos roles familiares. La relación entre los familiares, a veces, puede volver a ser como era antes, cuando eran más jóvenes. Es posible que los hermanos noten que comienzan a afrontar los conflictos de manera similar a como lo hacían en el pasado. O un familiar puede asumir demasiadas tareas y sentirse enojados con otros que están haciendo menos.

Trabajar juntos como cuidadores

Si bien puede resultar difícil e incómodo resolver problemas familiares, es importante hablar sobre estos asuntos rápidamente. Esto permite que la familia esté en mejores condiciones de proporcionar atención de calidad a la persona con cáncer. Cada miembro de la familia debe pensar qué es más importante; tener razón o proporcionar apoyo.

Las siguientes sugerencias pueden ayudar a las familias a trabajar en forma unida para constituir un grupo de apoyo.

  • Espere que haya diferencias de opinión y en los estilos de sobrellevar las situaciones entre los familiares y acéptelas.

  • Si es posible, haga partícipe a la persona con cáncer. El enfermo siempre debe ser una parte central de todos los asuntos relacionados con el cuidado.

  • No tema pedir ayuda con las responsabilidades de cuidado del paciente y aprenda a aceptarla.

  • Agradezca a los miembros de la familia que intentan ayudar, incluso aunque la ayuda no sea exactamente lo que usted necesita.

  • Sea práctico a la hora de dividir las responsabilidades de cuidado. Permita que los miembros de la familia ayuden de la forma en que puedan hacerlo. Asigne las tareas de acuerdo con las habilidades, el estilo de vida y los horarios de cada persona.

  • Las tareas de cuidado del paciente cambiarán a diario y semanalmente. Aliente a los miembros de la familia a ser flexibles y a dar una mano cuando se requiera ayuda extra.

  • Obtenga ayuda externa de amigos, familiares y grupos de voluntarios.

  • Sea un ejemplo para otros en la familia cuidando de sus propias necesidades físicas y emocionales.

  • Utilice herramientas en línea (en inglés) que le permitan planificar tareas y comunicar información. De ese modo, todos los cuidadores podrán tener acceso a la información más reciente conectándose a Internet.

  • Tenga en cuenta que están trabajando por el mismo objetivo, incluso aunque haya maneras distintas de lograrlo.

Para ayudarlo a planificar y trabajar de manera conjunta como una familia, en esta Guía para el cuidado del paciente (PDF) encontrará una tabla que le permitirá llevar un control de quién puede ayudar con las tareas de cuidado diarias o semanales.

Reuniones familiares

Puede resultar útil programar reuniones familiares de manera periódica. Este es un momento para alentar a los amigos y familiares que integran el equipo de cuidado del paciente a conversar sobre los temas e inquietudes relacionados. Quienes no puedan asistir personalmente quizá puedan participar por teléfono. Durante estas reuniones, todos deben escuchar a los demás y, al mismo tiempo, expresar sus propias opiniones.

Terapia psicológica

Algunas familias pueden necesitar ayuda profesional, como asesoramiento (en inglés), para resolver sus diferencias. En las sesiones de orientación, los miembros de la familia hablan sobre sus problemas y reciben consejos de un profesional de la salud mental capacitado. Los asesores pueden ayudar a las familias a buscar respuestas a problemas puntuales y actuales.

Al trabajar conjuntamente, una familia puede brindar un cuidado de calidad con la menor cantidad de problemas posible.

Recursos relacionados

Vida familiar (en inglés)

Hablar con los familiares y amigos

Cuando usted y su familia difieren en las opciones de tratamiento (en inglés)

Más información

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